sábado, 2 de agosto de 2014

las ciudades históricas como urbes “cuerpo y alma

1las ciudades históricas como urbes “cuerpo y alma
a)Teniendo en cuenta la necesidad de establecimiento de nuevos marcos de abordaje de la preservación de sitios históricos urbanos, no más consecuentes de una cultura arquitectónica de patrimonio, consolidada a lo largo del tiempo y que ya no responde a todas las demandas y exigencias presentadas por la contemporaneidad en un contexto urbano cada vez más complejo.
De ahí que una nueva visión de las llamadas ciudades históricas empiece a delinearse. La afirmación de las ciudades como urbes, lugar vivo, adquiere fuerza, en un esfuerzo histórico de reintegrarlas a la dinámica de desarrollo urbano y regional, compatible y adecuado a sus reales necesidades socio económicas y condiciones físico-espaciales.

b) Los aspectos culturales expresan el modo de cómo la sociedad crea significados y símbolos que dan identidad a determinado lugar y cosas.
La materialización de esa identidad se apoya en un proceso selectivo y que, a su vez, debe darse a través de la identificación de “todas las manifestaciones que traen en sí mismas un testimonio que corporifica una fisonomía de un determinado lugar”.
Aunque puedan ser diversas las manifestaciones que se producen en un determinado lugar, son en gran parte y en gran peso los edificios y su ordenación urbana los que más intensamente conforman esa identidad, porque expresan el proceso de ocupación del territorio, resultante de las relaciones sociales, económicas y culturales históricamente acumuladas a lo largo del tiempo por una determinada sociedad. Así que, sin desconsiderar las demás formas en que esa identidad se manifiesta, estos artefactos – los edificios – si no estuvieron articulados a la red viva y dinámica de las relaciones sociales y simbólicas de ese lugar se constituirían en un conjunto de objetos desprovistos de significación y, por lo tanto, fuera del conjunto selectivo del patrimonio cultural que importa mantener y valorizar. En definitiva, el suelo urbano como soporte material de las ciudades, al tener como “predicándole potencialidad de crear espacio” y de adquirir significados distintos según la actuación de los agentes que en él intervienen, está sometido, conforme la definición de su valor atribuido, a la condición de manutención, transformación o sustitución de sus estructuras, no solamente físicas, sino también las sociales que en él se encuentran.
2) Planes de protección y reforma de los centros históricos
a) Así nos encontramos con un primer grupo de medidas de protección genérica o normativa, entre las que destaca la nueva concepción de las ordenanzas de edificación, pero también medidas complementarias como la regulación restrictiva de las declaraciones de ruina, el mayor énfasis en la exigencia del deber de conservación, la ejecución sustitutoria por las Administraciones locales de las obras precisas en caso de incumplimiento de dicho deber por parte de los propietarios, etc.
Ejemplos de una ciudad que mantiene su arquitectura es Villa La Angostura (Neuquén) Además de las bellezas naturales del lugar, otro punto característico es su arquitectura. Bajo un estilo alpino, en la localidad rige un conjunto de normas de edificación que le garantizan un estilo arquitectónico singular: las edificaciones deben llevar en su gran mayoría elementos existentes en el lugar, tales como madera y piedra. No se observan altas edificaciones y, en general, las construcciones están limitadas a una altura de dos o tres pisos, dependiendo de la zona. En la zona se puede apreciar la mano de obra del arquitecto  Alejandro Bustillo
Una segunda línea de medidas corresponde al ámbito de la “rehabilitación”, que, igualmente tiende a especializarse en técnicas diferenciadas a partir de un cuerpo común.
 Destacan en primer lugar las actuaciones directas promovidas por las Administraciones, concebidas inicialmente con el valor de experiencias piloto de las posibilidades de re utilización de los inmuebles antiguos, y hoy como acciones complementarias de la rehabilitación privada cuando las circunstancias peculiares del área urbana o inmueble hacen ésta última inviable.
Finalmente, tenemos aquellas medidas de salvaguarda basadas en la protección singular y catalogación de edificios de interés. El papel que han desempeñado estos instrumentos ha sido decisivo en la modificación de unos hábitos inmobiliarios fundados sobre la sustitución de edificios, así como en el surgimiento de nuevas formas de intervención arquitectónica basadas en la permanencia y transformación de los inmuebles, si bien dichas formas de intervención han ampliado su objeto para partir no sólo de la consideración restrictiva de las obras sobre el edificio aislado, sino también abordar la intervención integrada sobre conjuntos urbanos más amplios.
Ejemplo en choele choel: se podría poner en valor, edificios y sitios históricos, patrimonio natural 
v  El viejo hotel y cine rio negro
v  El monumento “Vivac del Ejército Expedición al desierto
v  Zanjón de los loros
v  Isla 92
v  Casas y edificios antiguos

2 b) Este proceso, de participación a los más variados niveles (público, técnico y político), no se agota en el método pero prueba que la obra gana solidez, es más conseguida – o bien en el pormenor, o bien en el todo – cuando es hecha a través de una actuación pedagógica, de recogimiento de la información, de seducción para con todos los participantes en el proceso de (re)construcción. Caso a caso, casa a casa, no apoyado en reglamentos represivos, mas confirmando una teoría sobre sus prácticas cotidianas. Pero la eficacia de este proceso se sustenta también por el carácter:
- que revisten las actuaciones del Ayuntamiento, ejemplares en los espacios de su competencia;
- de la respuesta técnica en tiempo, eficaz y de bajos costos, accesible a los privados;
- de la gestión del área a rehabilitar, debidamente coordinada con la gestión de las áreas adyacentes y, siempre que sea necesario, con otros sectores del área de los pueblos.




Opinión personal: cuando conservar no es conservador…
3) A lo largo de la historia “pensamos o se pensara” que se hizo por mantener nuestros edificios históricos, nuestro patrimonio cultural e histórico se debe tener en cuenta que es bueno que una ciudad crezca; pero también mantener la historia de nuestro pueblo para las futuras generaciones. Pero de esto requiere decisión tanto política como financiera esa es la cuestión.
Al respecto la autora plantea que el patrimonio cultural y, por tanto, también los centros históricos, como entes vivos recibidos del pasado para trasmitirlos al futuro, no en razón de su anquilosamiento o vetustez sino porque pueden seguir proporcionando vida. Vida para la memoria histórica, vida para el desarrollo social y económico, vida para cada individuo, que comprende mejor su presente a través de las lecciones del pasado. Añadir valor al patrimonio heredado por haber formado parte de nuestras vidas y haber sumado nuestras experiencias al bagaje histórico. (Pereda, p.61; 2004)
Apropósito de esto se puede decir que es fundamental conocer nuestro patrimonio histórico,  nuestras raíces, y la cultura originaria de los pueblo, lo que permitirá conocer más acerca de nuestra cultura ya se ha en tanto originaria como moderna.


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